preaching

Predicación

PREDICACIÓN

UNA INTRODUCCIÓN

La “predicación” es una actividad exclusivamente cristiana. Se basa en las declaraciones proféticas mediante las cuales Dios comunicó la sabiduría divina y las instrucciones al antiguo Israel. Está formado por el ministerio de enseñanza de Jesús. Está energizado por las proclamaciones inspiradas por el Espíritu de los primeros apóstoles cristianos.

Cuando pensamos en predicar hoy, imaginamos congregaciones reunidas los domingos por la mañana y una enseñanza larga (¡a menudo aburrida!) De un líder de la iglesia. De hecho, muchos usan el término “predicación” como una forma negativa de comunicación: “¡No me prediques!” Pero la predicación cristiana comienza simplemente con un testimonio personal. Hablamos del Jesús que nos ama y que ha cambiado nuestras vidas. Testificamos sobre la forma en que vemos el mundo ahora que Dios nos ha abierto los ojos a nuevos mundos y perspectivas poderosas. Predicamos a Cristo, Dios ha venido entre nosotros para vivir nuestras vidas, hacer que el cielo sea comprensible para nosotros, morir para transformar nuestros corazones y resucitar para prometernos la vida más allá de la muerte.

Predicar es comunicación. Tiene su origen en la comunicación de Dios con nosotros y, por lo tanto, tiene sus raíces en las Escrituras. Pero es personal porque lo transmitimos nosotros como seres humanos. Al mismo tiempo, es energizado por el Espíritu Santo que nos ayuda a comprender las intenciones, acciones y llamado a la fe de Dios.

Así como los profetas del Antiguo Testamento y los apóstoles del Nuevo Testamento hablaron la palabra de Dios a través de diferentes voces en diferentes contextos con diferentes desafíos, la predicación de la iglesia de hoy es multifacética. Los predicadores dan voz al llamado de Jesús a través de una variedad de estilos de enseñanza y métodos de comunicación. Pero la esencia del mensaje es siempre la misma: “¡Predicamos a Cristo!”

Por supuesto, hay diferentes formas en que se preparan los sermones, basados ​​en el estudio y la interpretación cuidadosa de los escritos bíblicos. Influenciados por los cambios y desafíos culturales, han surgido varias familias diferentes de reflexión teológica. Nuestro enfoque en CLC se encuentra dentro de la tradición reformada, construida sobre las amplias percepciones de Juan Calvino en el momento de la Reforma Protestante. Centrales para este enfoque teológico son estos énfasis:

  • La distinción entre “regeneración” (el acto único de Dios realizado únicamente a través de la obra de Jesús) y “santificación” (la actividad transformadora en curso de Dios que tiene lugar en asociación con personas y comunidades redimidas).
  • La forma “presbiteriana” de estructura de la iglesia, construida alrededor de la primacía (pero no la independencia) de la congregación local gobernada por ancianos y diáconos que son llamados y elegidos entre los miembros debido a sus obvios dones espirituales.
  • La apreciación de los sacramentos como dos (el Bautismo y la Cena del Señor), siendo cada uno un signo y sello del amor redentor de Dios, pero que en realidad no representan un mérito.
  • Ver la “Ley de Dios” no solo como normativa para la creación y como anunciando la pecaminosidad humana, sino también como guía de nuestra respuesta redimida de una vida santificada.

 

SESIÓN 1 – Entender la predicación como funciona en nuestro mundo

Idea clave: Hay tres tipos de comunicación del evangelio; El ministerio de predicación pública de la iglesia requiere tanto el testimonio personal como la capacidad de comunicación, pero también es algo más: la persuasión grupal.

SESIÓN 2 – ¿Cuándo es “bueno” predicar?

Idea clave: la predicación “buena” es más que una simple comunicación eficaz; es una sinergia de amor por Dios, fidelidad al evangelio y apertura al empoderamiento de Dios.

SESIÓN 3 – ¿Cómo se relaciona la predicación con las Escrituras?

Idea clave: La mayor parte de la predicación cristiana se ubica en algún lugar de un continuo entre los extremos de la exposición estricta y la exploración temática. Toda la predicación cristiana necesita presentar el Evangelio como se revela en Jesús.

SESIÓN 4 – Predicando el Evangelio

Idea clave: Dios ha estado obrando redentoramente a lo largo de la historia bíblica; esta revelación redentora está enfocada y aclarada de manera única a través de la persona y obra de Jesús.

SESIÓN 5 – Jesús en el centro de toda predicación

Idea clave: Aunque nunca se menciona a Jesús en el Antiguo Testamento, y solo una pequeña cantidad de pasajes proféticos se enfocan en su venida como Mesías, Jesús creía que toda la Escritura lo señalaba.

SESIÓN 6 – Comunicando a Cristo culturalmente

Idea clave: para que el evangelio de Jesús se conecte, debemos usar un lenguaje accesible, emplear ilustraciones significativas, comprender las necesidades sentidas por las personas, conectar en lugar de antagonizar, definir el evangelio en términos de cambio personal y cultural y hacer un llamado a la acción.

SESIÓN 7 – Predicación y “relevancia”

Idea clave: Los mundos moderno y posmoderno relativista influenciados por la Ilustración presentan desafíos únicos para la predicación del evangelio debido a su antipatía hacia Dios, la revelación y la autoridad religiosa. La predicación del evangelio se enfoca en la necesidad humana no resuelta, las afirmaciones únicas de la resurrección de Jesús y los contornos de la cosmovisión bíblica.

SESIÓN 8 – Llamando a la convicción

Idea clave: Conectar la predicación del evangelio con las necesidades sentidas de vidas cambiadas implica una creatividad atractiva para unir la realidad de la vida y el poder y la presencia de Jesús.

SESIÓN 9 – Predicación en asociación

Idea clave: la predicación cristiana en su máxima expresión es un sinergismo de Cristo, por el Espíritu, que fortalece la autenticidad de nuestra propia profundidad espiritual, testimonio de transformación personal y conocimiento del Reino de Dios.

SESIÓN 10 – La mecánica de la predicación expositiva

Idea clave: La predicación expositiva implica una preparación de cuatro pasos: (1) discernir el objetivo del texto; (2) establecer un tema para el sermón basado en ese objetivo; (3) desarrollar un esquema de predicación conectado a todos los movimientos dominantes o puntos destacados del texto; y (4) conectar el tema y los puntos de manera significativa a través de la ilustración y la aplicación.

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