Old Testament

Antiguo Testamento

Antiguo Testamento

Curso de Antiguo Testamento

UNA INTRODUCCIÓN

Todos los humanos somos religiosos, pero no todos somos religiosos de la misma manera.

Para algunos, la “religión” se opone a la “razón”, y cualquier cosa que la ciencia no pueda medir es engañosa o irrelevante. Para otros, los poderes de la vida desplegados en todo nuestro mundo, junto con los cambios que ocurren con el tiempo, los llevan a encontrar significado y revelación principalmente dentro del orden natural, desarrollando sistemas religiosos que buscan la armonía o el apaciguamiento con estrellas o tormentas.

El cristianismo es el más grande (en número de seguidores a nivel mundial) entre las tres religiones monoteístas.

En el corazón de nuestra fe está la creencia en un buen Creador que continúa preocupándose por este mundo y nosotros, que reflejamos el propio carácter de Dios como “portadores de la imagen”. También creemos que nuestra raza humana generalmente se ha olvidado de su Creador, razón por la cual han nacido y se han expresado otras perspectivas religiosas. Para remediar la falla en la comunicación entre la tierra y el cielo, Dios tuvo que involucrarnos activamente en comunicaciones que no podíamos ignorar tan fácilmente. Comenzando con apariciones personales a algunos como Noé, Abraham y Moisés, Dios inició una relación a largo plazo de aclaración, instrucción y guía con la nación de Israel. Cuando se escribe, esta revelación divina nos llega como la “Biblia hebrea” o el “Antiguo Testamento” del cristianismo.

Nuestra fe cristiana toma en serio la Palabra de Dios escrita.

Es más que una colección de dichos sabios o códigos morales o caminos de iluminación. El Antiguo Testamento es la interacción inspirada y autorizada de Dios con Israel, alistando a esta nación en el gran plan divino de “bendecir a todas las naciones de la tierra”, como Dios le dijo a Abram en Génesis 12. Es la “escritura” que Jesús amó, memorizó, y cito. Es la base del entendimiento de Pablo sobre Jesús y el significado de su obra redentora. Si bien estamos agradecidos por los escritos del Nuevo Testamento que nos ayudan a conectarnos más directamente con Jesús y las enseñanzas de sus discípulos, éstos se basan y son algo incomprensibles sin la revelación de Dios a nosotros a través de la “Ley” y los “Profetas” y “Escritos” del Antiguo Testamento, que también es escritura cristiana esencial.

Por supuesto, hay diferentes formas en que se interpretan estos escritos del Nuevo Testamento.

Influenciados por los cambios y desafíos culturales, han surgido varias familias diferentes de reflexión teológica. Nuestro enfoque en CLC se encuentra dentro de la tradición reformada, construida sobre las amplias percepciones de Juan Calvino en el momento de la Reforma Protestante. En el centro de este enfoque teológico son estos énfasis:

  • La distinción entre “regeneración” (el acto único de Dios realizado únicamente a través de la obra de Jesús) y “santificación” (la actividad transformadora continua de Dios que tiene lugar en asociación con personas y comunidades redimidas).
  • La forma “presbiteriana” de estructura de la iglesia, construida alrededor de la primacía (pero no la independencia) de la congregación local gobernada por ancianos y diáconos que son llamados y elegidos entre los miembros debido a sus obvios dones espirituales.
  • La apreciación de los sacramentos como dos (el Bautismo y la Cena del Señor), siendo cada uno un signo y sello del amor redentor de Dios, pero que en realidad no representan un mérito.
  • Ver la “Ley de Dios” no solo como normativa para la creación y como anunciando la pecaminosidad humana, sino también como guía de nuestra respuesta redimida de una vida santificada.

La experiencia de aprendizaje del Antiguo Testamento de 10 sesiones

SESIÓN 1 – Comienzos del pacto

Idea clave: La Biblia comienza como un pacto entre Jehová e Israel formado en el lenguaje familiar de la política internacional. Jehová lucha contra Faraón por el destino de Israel. Jehová se muda a la comunidad de Israel (el Tabernáculo), con Israel compartiendo la misión de Jehová y Jehová compartiendo la vida de Israel.

SESIÓN 2 – Prólogo del Pacto

Idea clave: Génesis sirve como el “Prólogo histórico” extendido del Pacto del Sinaí, explicando la naturaleza de la realidad e informando a Israel sobre tres asuntos clave: (1) Cómo Israel recibió su llamado especial; (2) cómo Israel obtuvo su nombre y cuál es su significado; (3) como acabó Israel en Egipto

SESIÓN 3 – Herencia del pacto

Idea clave: Israel se instala en la “Tierra Prometida” mediante milagros y la dirección de Jehová. Lo que hace que esta tierra sea importante no es su clima superior o sus recursos naturales, sino su ubicación como el puente entre las principales civilizaciones de su época, lo que permite que Israel sea visto y testificado por sus vecinos sobre el carácter y la misión de Dios.

SESIÓN 4 – Fracaso y renovación

Idea clave: El libro de los Jueces documenta el fracaso de Israel en cumplir con la misión del pacto de Jehová, lo que resulta en la aparición de las maldiciones del pacto. Rut expresa la suerte cambiante de Israel a través de una mirada reflejada a Noemí durante el tiempo de los Jueces, con la Devastación que sigue a la ruptura del pacto que se deshace mediante la justicia y el servicio del pacto.

SESIÓN 5 – Teocracia a monarquía

Idea clave: El camino de Israel desde los terribles tiempos de los Jueces hasta la renovación de la identidad y propósito del pacto pasa través de varios intentos fallidos (Elí, Samuel, Saúl) antes de verse personificado en el Rey David.

SESIÓN 6 – Perder en la política internacional

Idea clave: La misión de Jehová de reconectarse con todas las naciones de la tierra casi alcanza su objetivo durante el sabio y expansivo reinado de Salomón, y se celebra en la creación y dedicación del Templo. Pero la historia se oscurece rápidamente, con el reino dividiéndose, los asirios amenazando y la eventual desaparición del norte. Como los reyes fallan en dirigir correctamente al pueblo de Jehová, los profetas son llamados y criados para asumir el papel de liderazgo espiritual; los más notables entre ellos son Elías y Eliseo. Aunque el reino del sur debería aprender de la desaparición caprichosa de su hermana del norte, excepto por breves cambios bajo el liderazgo de unos pocos reyes reformadores (en particular, Ezequías y Josías), el camino de Judá se dirige hacia la destrucción bajo la nueva amenaza babilónica.

SESIÓN 7 – Restauración

Idea clave: Por la providencia de Jehová, el cautiverio babilónico no destruye a los judíos, y la victoria persa los envía a casa. Aún así, a través de las amenazas de otros poderes, los judíos necesitan que se les recuerde su identidad única y su misión especial.

SESIÓN 8 – La voz del pacto

Idea clave: Los Salmos expresan la adoración, las oraciones y los anhelos de Israel; La historia de Job le recuerda a Israel que la vida no es mecánica, sino relacional, y encuentra su cumplimiento en la sumisión a Dios; Proverbios explora la vida en alianza con Dios, expresando su forma y valores prácticos y cotidianos.

SESIÓN 9 – Entendimiento del Pacto

Idea clave: Como los nuevos líderes del pueblo de Dios (siguiendo a Moisés, Josué, los Ancianos, los Jueces y los Reyes), los Profetas llaman a Israel a que vuelva a vivir el pacto y les advierten de las consecuencias de no cumplirlo. Isaías usa la amenaza asiria para advertir a Judá que se ponga bien con Jehová, y promete una restauración gloriosa y expansiva cuando, a través del “Siervo sufriente” de Dios, la redención sea completa. Jeremías aclara que las maldiciones del pacto traerán destrucción, pero que Jehová restaurará la fortuna del pueblo después de un tiempo de exilio purificador. Aunque nació para ser sacerdote, Ezequiel vive la mayor parte de su vida en el exilio en Babilonia, trayendo recordatorios del poder y cuidado de Jehová, llamados a una vida fiel y promesas de restauración en una era de renovación creacional total.

SESIÓN 10 – “El día del Señor”

Idea clave: Los “profetas menores” expresan una variedad de breves palabras de advertencia y promesa para el pueblo de Dios en diferentes momentos y en diferentes escenarios históricos. Sin embargo, surgió un tema recurrente, resumido en variaciones de la frase “El Día del Señor” y que prometía constantemente: (1) un juicio divino extenso sobre las naciones por sus comportamientos pecaminosos; (2) la preservación de un remanente fiel al pacto; y (3) el inicio de la eterna era mesiánica de paz y plenitud.

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